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| FOTO: www.libero.pe |
Escrito por: Eliezer Morán (@emoransoria)
Después de casi dos años, reapareció. Se le
ve diferente, su mirada es distinta, pues ahora ve la vida de otra manera.
Atrás quedaron esos días de tristeza que por la inexperiencia de su juventud la
llevaron a tomar decisiones apuradas. La número 15 de la selección peruana de
vóley regresó y ahora con más fuerza.
A su corta edad, Rosa Valiente ya es madre,
pero esas ganas de seguir jugando el deporte que más le apasiona, nadie le
quita. Después de haber sido separada de la selección, ella pidió otra
oportunidad. Después de haber sido separada de la selección, ella pidió perdón,
a su familia, a sus compañeras y en especial a una persona: a Natalia Málaga.
La última competición en la que había
participado Rosa fue, el Mundial Sub 18 que se disputó en Tailandia, donde la
selección peruana de vóley ocupó el cuarto puesto. En aquel mundial, Rosa tuvo
un rendimiento muy alto. Con un mate fuerte y letal, la jugadora de la bicolor'
se había ganado la confianza de Natalia y de todos los peruanos que otra vez
nos habíamos esperanzado en el vóley, puesto que la selección tuvo un buen
rendimiento en el torneo.
Casi dos años pasaron, y Natalia Málaga le
dio una oportunidad a la que sin dudas es una de sus engreídas. La seleccionadora
nacional, llevó a Rosa Valiente al Sudamericano Sub 20 que se disputó en Puerto
Rico y no la decepcionó. Valiente tuvo un buen ‘performance’ y volvió hacer la
misma jugadora que un mate podía desarmar cualquier defensa que se le ponga al
frente.
Ya con otro número en la espalda, y con el
nombre de su hijo en la camiseta, Rosa regresó a las canchas. Su nuevo equipo,
la Universidad César Vallejo que dirige Natalia Málaga, ha recibido bien a una
jugadora que por su perseverancia, sus ganas de salir adelante y las fuerzas
que tiene una madre, se ganó una oportunidad, una oportunidad que no
desaprovechará. Es por eso que Rosa, es una jugadora valiente.



